El término talentum en la antigüedad:

Fue acuñado para referirse a una unidad de peso. Hacía referencia al plato de la balanza con la que se pesaba las mercancías y productos en los mercados.

Por aquel entonces, griegos y romanos calculaban el precio a pagar por una mercancía en base al peso de esta. Tanto pesaba, tanto costaba.

Un talentum equivalía al peso en plata, y menos veces en oro, del agua que cabía en un ánfora.

En épocas posteriores, tras una nueva evolución del término, se llamó talentum a diferentes monedas que circulaban en varias ciudades del mundo helénico, que además tenían gran valor. Fue como nombre de moneda que talentum llegó más tarde a Roma.

En la actualidad, el término talento:

Está ligado a la especial capacidad y  aptitud artística, intelectual, deportiva, empresarial que una persona tiene para aprender las cosas con facilidad o para desarrollar con mucha habilidad una actividad.

El talento es una manifestación de la inteligencia emocional, es un conjunto de destrezas sobresalientes respecto de un grupo para realizar una tarea determinada en forma exitosa.[

El talento implica el potencial de una persona de desarrollar tareas científicas, artísticas, deportivas, expresivas, sociales o lógicas con un alto grado de rendimiento, creatividad y eficiencia, debido a que sus características físicas y psíquicas son idóneas para realizar esa actividad.

Una persona talentosa es aquella que tiene una capacidad o destreza superior a la de la mayoría en una actividad que requiere cierto tipo de habilidades.

Tener talento significa aportar ideas y soluciones innovadoras. Pero también ser capaz de gestionar personas y equipos, ser capaz de lograr compromisos de sus colaboradores, ser capaz de pensar táctica o estratégicamente.

En nuestros días se está iniciando una nueva época denominada la Era del Talento, ahora es indispensable contar con el talento necesario para ser capaz de innovar.

Por ello, desde Talentum Sevilla apostamos por detectar, potenciar y optimizar el talento de las personas para lograr su plenitud tanto en el ámbito personal como profesional, llegando a alcanzar la mejor versión de sí mismos.